Cómo Llevar una buena Relación Médico – Paciente

relación médico-paciente
También la relación médico – paciente es fundamental para que la mejora de los pacientes se vea reflejada y estén contentos con el servicio brindado. Descubre cómo hacer para que ésta sea buena.

Ya hemos revisado algunas de las claves para lograr ser un buen médico. También hemos analizado algunos factores que pueden ayudar a conseguir que la consulta médica sea satisfactoria. Pero además de esto, también la relación médico – paciente es fundamental para que la mejora de los pacientes se vea reflejada y estén contentos con el servicio brindado. Para que esa relación médico – paciente sea buena, te compartimos algunos consejos.

Importancia de la relación médico – paciente

Los pacientes, en la mayoría de las ocasiones, están determinados por el sentimiento y la emoción que psicológicamente, entran en acción causados por la enfermedad. La relación médico – paciente es meramente profesional y en ella intervendrán personas con diferentes personalidades, diferentes niveles culturales y distintos estados afectivos.

La actitud asumida por el especialista médico está condicionada por los rasgos de carácter del paciente, su nivel de información y por la privacidad. La calidad de las consultas médicas y el tratamiento dependerá directamente del tipo de relación que se pueda crear y mantener entre el especialista y el paciente.

Claves de la buena relación médico – paciente

La seguridad y el buen servicio que se les brinde a los pacientes será la piedra angular de la reputación del personal médico dentro del ámbito médico. Para que la relación médico – paciente sea adecuada hay algunos consejos:

Escucha activa

El  médico se topa con diferentes tipos de pacientes: algunos reservados, otros van directo al grano y algunos suelen explayarse mucho en sus explicaciones. Sin embargo, todos tienen algo en común: todos quieren ser escuchados. Por esta razón es necesario involucrarse con el paciente durante la consulta y escuchar todas sus solicitudes. De esta forma, mejorará la relación médico – paciente notablemente.

Muchos pacientes pueden tener síntomas similares, y el cuadro clínico parecido. Sin embargo, si no escuchamos cuál es su malestar principal no se sienten atendidos como es debido. El tratamiento puede ser el mismo, pero con un enfoque diferente, concentrándose en lo que le molesta al paciente.

Atención en todo momento

Una buena relación médico – paciente permitirá despejar todas las dudas que el paciente tenga sobre el motivo de su visita al consultorio médico. Se deben atender y responder en la medida de lo posible todas las dudas, esto permitirá un diagnóstico más rápido y acertado, derivando en un tratamiento oportuno.

Ambiente ameno

En cualquier relación la confianza es fundamental y tener un ambiente agradable puede facilitarlo. Cuando el paciente llegue al consultorio, detalles como el preguntarle cómo está, cómo le va en la escuela o en el trabajo harán sentir al paciente en confianza y así entablar una conversación y buena relación.

También la empatía puede ayudar a entablar esa confianza que se requiere entre el médico y el paciente. Es importante que al interactuar con el paciente reconozcamos sus sentimientos. Por ejemplo, si un paciente está pasando por un momento triste, hay que reconocerlo. Esto quiere decir que no necesariamente que hay que abrazarlo y llorar con ellos, sino más bien reconocer su dolor y hacerle saber que lo reconocemos. Una forma de hacerlo es con un simple “me doy cuenta de que está triste, sé que es un momento difícil”.

Humanizar a los médicos favorece una buena relación y conexión con los pacientes. El reconocer al paciente, sus sentimientos y sus necesidades favorece a romper barreras de comunicación y ayudar a tener una buena relación con el profesional de salud.

Explicar a detalle

Muchos médicos suponen que el paciente sabe de qué le están hablando y utilizan términos rebuscados o muy técnicos, esto es un grave error durante la consulta. La gente no está familiarizada con los términos médicos, por lo tanto, es mejor dirigirse a ellos de forma que puedan entender. Explicarles con lujo de detalle el diagnóstico, el tratamiento y los cuidados que debe llevar; así se evitan confusiones a futuro.

Sonreír

Aunque las jornadas laborales de los médicos pueden ser extensas, tener una buena actitud siempre puede hacer una gran diferencia. Una manera de hacerlo es por medio de la sonrisa, mantener una sonrisa en el rostro; así se mantiene la confianza y la cordialidad.

Puntualidad

Tiene que ver con respetar el tiempo de los pacientes, darle el valor que merece. Si por alguna circunstancia no se puede llegar a tiempo a las consultas, apoyarse de un asistente para informar a los pacientes que no será posible atenderlos en la hora acordada.

Ahora sigue estas recomendaciones para que la relación con tus pacientes sea excelente, generando confianza y así que la reputación y el buen servicio sean los que hablen y sea la diferencia en el servicio y tratamiento.

En Ucin Médica nos preocupamos por la salud de las personas y por eso apoyamos al personal médico con el equipo adecuado para que la atención de las condiciones y enfermedades sean las correctas, contáctanos.

 

Con apoyo de Saludiario, Media Source & meditips.com

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